Lo vi en la esquina y lo llame antes de que siguiera de largo por la oscura avenida. Buenas, ¿en cuánto me lleva a X?, pregunte. Diez mil bolívares fue lo único que obtuve por respuesta. Abrí la puerta y me instale en el asiento del copiloto. De allí en adelante no dijo nada más. Era como si el carro contará con piloto automático. Pero eso no disminuyo mi sorpresa y tampoco se opuso a que pensará que quien manejaba debía ser una de esas mujeres que son la regla más que la excepción en este “país de comiquita” que habitamos, si una mujer. No era la primera que veía detras del volante de un taxi, pero si la primera a esa hora. Una mujer que no se amilana ante el peligro que significa conducir un taxi de noche en este infierno de concreto donde la muerte de un taxista es casi una rutina mensual. No hubo conversación de relleno, ni de cortesía. Cuando llegamos a destino entregue el monto acordado y descendí. No hizo falta más para reconocerme diminuto ante tanta personalidad, para reconocer el valor de quien me sirvió de conductora esa vez…
Cuando se llega a la edad en que me encuentro se sabe que crecer duele pero que ese dolor es necesario, es parte de la evolución y si no se evoluciona, cuando mucho nos convertimos en un hombre muerto caminando. En este momento estoy en una de las evoluciones más complicadas que pueda sufrir cualquiera, aun no se que va a resultar, pero quien me acompaña me ha enseñado, y eso lo agradezco, que salga sapo o salga culebra, lo mejor que puedo hacer es disfrutar el proceso. Así que eso es lo que estoy haciendo, me lo estoy disfrutando al máximo…
Porque hace tiempo que decidí no volver a ser víctima de una soledad acompañada, porque prefiero mil veces estar por completo solo que en esa media soledad, en extremo dolorosa. Porque no termino de entenderte a pesar de la sencillez de tu forma de ser. Porque no le encuentro ni pies ni cabeza a esto que pasa, a esta distancia y a este frío glacial cuya génesis no conozco, o tal vez me niego a aceptar. Porque ante la situación que vivimos te entiendo cuando dices que si se acabó, se acabó. En absolutos, nunca en grises. Quizás ninguna de estas razones sea valida, pero igual solo me queda y me prefiero abrazar la absoluta soledad, de nuevo…
Norte y sur, así somos. Polos Opuesto. Tú, amante incondicional de la practicidad, yo un romántico soñador empedernido. Tú vives en el sonido, yo habitante del reino del silencio. Tú no crees en la palabra y yo vivo por ella. Y me pregunto de quien fue la idea de cruzar nuestro caminos, de poner polos tan opuestos en un mismo deseo. Perseguimos un mismo sueño por caminos que eran paralelos pero que comienzan a tocarse. ¿A dónde vamos?. No lo se pero en en la búsqueda de esa respuesta prefiero seguir tu ejemplo y vivir y disfrutar cada momento al máximo, si funciona bien por los dos, si no, igual habremos disfrutado de una experiencia excepcional.
Tus preguntas no son las de cualquier mortal, interpelan mi ser y mi existencia en cada tanda que recibo. Pero esa vez mi animo estaba para otras cosas. Gobernaba mi piel ansiosa de la tuya. Pero eso nunca ha detenido tus ataques interrogativos. Creo que fue a la tercera o cuarta pregunta: ¿Qué sorpresas te ha regalado la vida?, preguntaste. Y agotando el poco control que me quedaba en la primera frase de la respuesta te dije: Unas sobrinas preciosas y una santa con apariencia de diabla y besos de ángel que me trae loco. Sonreíste, ¡Diablo Tu!. Y eso abrió la puerta a mi respuesta: Diabla tú con esa mirada que invita a dejarse llevar por ti con absoluta confianza, con esas piernas que invitan a dejarse atrapar por ellas y perderse en el juego del deseo, con esa espalda que invita a las caricias y con esa forma de ser que invita a vivir al máximo, a confiar absolutamente en ti y me inunda con tantas emociones que solo puedo resumir en un TE QUIERO…
Son muchas las cosas de las que quisiera escribir aquí en este momento, poco el tiempo que tengo para hacerlo. Pero hoy no voy a escribir sobre eso. Hoy quiero hacer un mea culpa ante mi apatía por lo que sucede en esta tierra de gracia, un mea culpa por mi silencio casi cómplice ante la mal llamada reforma constitucional. Aclaro, este no es un blog de política, pero creo que ha llegado el momento en que la política nos alcanzó y por necesidad y obligación hay que fijar posición.
NO estoy de acuerdo con la reforma. Para ser más claro, nunca he estado de acuerdo con el chavismo, pero como aprendí a ser tolerante y aceptar las diferencias desde niño, solo me dedique a respetar la posición de aquellos, muchos amigos míos y otros no tanto, que lo consideran la alternativa para nuestro país, y a fijar la mía cuando la situación lo permitía. Pero volviendo al punto de este post, NO estoy de acuerdo con la reforma, porque nunca he creído que seamos iguales, ni siquiera ante la ley. Porque siempre he creído que cada quien debe ser recompensado en función de su esfuerzo y capacidad. Porque siempre he creído que para distribuir riqueza esta debe ser creada de alguna manera. Porque siempre he creído en la libertad de decidir lo que quiero leer, lo que quiero vestir, lo que quiero decir, escuchar y hacer para ganarme la vida, pero sobre en la libertad de decidir de cada uno en cualquier aspecto.Y la mal llamada propuesta va en contra de todos y cada uno de estos postulados que considero mis principios.
Se que no faltará quien me llame oligarca imperialista alienado por creer que repito sin conocimiento y sin análisis alguno lo que otros dicen. A ellos mis respetos, y a su posición respondo con la frase del encabezado de uno de los blogs que frecuento: “Monsiur Labeu no estoy de acuerdo con lo que dice pero daría mi vida por su derecho a decirlo”, y así como respeto su derecho a decir lo que piensan exijo que respeten el mío y sobre todo mi derecho a no estar de acuerdo y mi derecho a no ser etiquetado por pensar diferente.
Volviendo al punto, por todo lo dicho arriba y por muchas razones más no estoy de acuerdo con la reforma y este blog y su autor se unen a la campaña por el NO.
Cual maestra ajedrecista posicionaste tus piezas dejándome pensar que era yo quien tenía el control y quien ganaba. Pero ya es evidente que no es así. He sido víctima del poder de la reina de tu mirada. Los peones de tus palabras dichas cuando, donde y como menos las esperaba le cerraron los espacios a mi corazón. Tus caballos, el mejor símbolo de tu personalidad indomable me sorprendieron a vanguardia y a retaguardia. Te volviste mi obsesión. Y en la intensidad del deseo de ganarte me perdí, ya no tengo donde jugar, ya no quiero jugar. No me rindo, me entrego. Te entrego mi rey, mi corazón, que no quiso defenderse cuando supo que eras tu quien lo asediaba. Solo espero a que te decidas a terminar de jugar y me hagas tuyo declarando el jaque mate…
No se si mis virtudes son las opuestas a tus defectos y las tuyas son el remedio a los mios, pero esta claro que somos diferentes. Más claro está todavía, por lo menos para mi, el deseo de que seas parte de mi vida, aun cuando deba admitir la evidencia de tu postulado: eres parte de mi y yo soy parte de ti aun cuando esto que sentimos no nos lleve a ninguna parte.
Yo si me declaro romántico empedernido e incurable. Porque me gusta regalar canciones aunque me las devuelvan. Porque me gusta llenar de detalles a ese ser especial que trastorna mi existencia con su forma de ser. Porque creo que se requiere más valor y capacidad para conquistar con un poema que le robe el habla, aunque no sea tuyo, que a fuerza de regalos que deslumbran sin contenido. Porque estoy convencido de que al mundo le hace falta. Porque los detalles no tienen precio y siempre son recordados. Porque las mujeres son lo más hermoso que ha hecho Dios y se lo merecen. Y en definitiva Porque me da la gana. Y?….
