Siempre he creído que para hablar de algo es necesario por los menos conocer que es, o cual es su definición. Para no cometer el pecado de hablar sin saber me dedique a buscar la definición de fascismo. Puesto en la tarea lo primero que llamó mi atención es una aclaratoria al respecto ofrecida por la Wikipedia.
“Las distintas definiciones de fascismo y de lo que constituye un gobierno fascista existentes son objeto de gran controversia, y fuente de numerosas y acaloradas disputas Historiadores, politólogos y otros académicos llevan décadas discutiendo la naturaleza exacta del fascismo y sus principios básicos”. (1)
Yo no soy politólogo, filósofo ni nada que se le parezca, pero esta aclaratoria me hace pensar, entre otras cosas, que la definición de fascismo es una de esas que sirve para mucho y no sirve para nada. Dicho de otra forma, puede acomodarse a lo que necesite quien la use. Teniendo eso presente me pregunto si no habrá fascistas en ambos lados de la acera política de este “país de comiquita” que habitamos.
Seguí leyendo en la misma entrada de la Wikipedia y me tope con lo siguiente:
“La mayoría de académicos coincide en que un “régimen fascista” es, por encima de todo, una forma de gobierno autoritaria, aunque no todos los regímenes autoritarios sean fascistas”. (2)
Esto me lleva a pensar que existen ciertos requisitos para ser un fascista. El primero es estar en el gobierno. Es decir, no se puede, o por lo menos es muy difícil serlo si solo se es uno más del montón o se esta en la acera opuesta al gobierno. Un detalle que no quiero que se me escape de esta cita es el acuerdo existente en relación a que un régimen fascista es autoritario, aunque ese no es el único rasgo que lo define. Para no perderme en divagaciones innecesarias solo voy a decir que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
A estas alturas de mi lectura ya tenía mucho en que pensar y todavía no había dado con el concepto que buscaba. Volví a leer y me encontré con la definición de un tal Roger Griffin, académico de la Universidad de Oxford Book, en Inglaterra, que expresa lo siguiente:
“El fascismo se define mejor como una forma revolucionaria de nacionalismo, una que pretende ser una revolución política, social y ética, fusionando al “pueblo” en una dinámica comunidad nacional bajo el mando de las nuevas élites infusas en valores heroicos. El mito central que inspira ese proyecto es el de que tan solo un único movimiento populista e interclasista de purificación, un renacimiento nacional catártico (palingénesis), puede detener la ola de decadencia.” (3)
Después de leer esto ya no me quedaron dudas. En el escenario político bipolar de Venezuela, solo un bando tiene lo necesario para ser fascista. No voy a decir cual es, creo (estoy convencido) que la definición se explica muy bien por si misma para aquellos que tengan ojos y oídos y quieran ver y oír.
Fuentes:
(1), (2) y (3): http://es.wikipedia.org/wiki/Definiciones_de_fascismo