Razones…
Se que no todo debe tener una razón de ser, un por qué, pero a veces e gusta torturarme a mi mismo buscándolos. Esta vez se me ocurrió preguntarme por qué insistir de la forma en que lo hago contigo y fueron muchas las razones que encontré.
• Tal vez es porque me gustas en serio, como no me había gustado nadie antes.
• Porque además de ser bella, inteligente y única, algo en tú mirada me dice que mereces ser tratada como la excepcional mujer que eres, y para decirlo de la forma más clara y simple posible, a mí me da la gana de tratarte así. Eso es lo que quiero darte.
• Porque aunque puedes ser impredecible, impulsiva, caprichosa, malcriada e intolerante, entre otras cosas, me sigues gustando, con todo y tú lado oscuro.
• Porque si quisiera alguien perfecto perseguiría algo irreal.
• Porque aunque creo que es cierto lo que dices que merezco, pienso que es igual de cierto que tú mereces lo mismo, y quiero ser yo quien te lo de.
• Porque no creo que tú y yo debamos repetir las historias de otros, buenas o malas.
• Porque ese muro de silencio y distancia que te empeñas en levantar entre tú y yo. Esa fachada de falsa autosuficiencia me habla de una persona bella y frágil a la que quiero proteger sin asfixiar, con la que quiero compartir sin absorber, de cuya vida quiero ser parte y que quiero que sea parte de mi vida.
• Porque no hace falta una razón para querer a alguien como tú.
• Pero para mi la mejor razón para hacerlo, sobre todas las cosas, es que quiero hacerlo…
