Muerte
La muerte es lo único seguro que tenemos cuando venimos al mundo decía mi abuelo. Eso es un hecho que tarde o temprano hay que aceptar. La aceptación llega más temprano cuando se viven experiencias cercanas, mucho tal vez, a temprana edad. Sin embargo, solo se acepta la propia muerte. Se toma conciencia de la propia mortalidad pero creemos inmortales a aquellos que amamos o que son importantes para nosotros.
A veces la muerte se encarga de recordarte que ellos también son mortales. Y se vale para ello de las más dolorosas formas tanto para quien las sufre como para quien los acompañas. Y otras se afinca, y no solo te lo recuerda una vez sino varias. Y lo único que te queda es detenerte y esperar encontrar alguna respuestas a lo que sucede, a lo que no entiendes. Detenerte y tratar de respirar buscando no solo aire sino la fuerza necesaria para seguir adelante.
¿Por qué?…
