Escribo…
Escribo porque no hay nada a lo que le tema más que a perder la capacidad de ser yo mismo y de tomar mis propias decisiones. Eso es lo que encuentro entre las letras, tanto cuando leo lo que escriben otros como cuando intento escribir algo. Nadie me ha cuestionado al respecto pero la circunstancia me han llevado a preguntarme a mi mismo que tan independiente soy. Aun no estoy seguro de la respuesta a esta pregunta, pero lo que si se es que esa aglomeración de palabras a las que de manera pretenciosa llamo escritos y los verdaderos escritos que leo de aquellos que frecuento y de los que no tanto, me regresan eso que tan valioso es para mi: mi independencia. Y me impulsan a querer conseguirla en el resto de vida.
