Dialogo
Pensando en vos, en medio de la corriente de unos y ceros virtuales que ha sido nuestro único vínculo hasta ahora, se que tú también me piensas y me pregunto: ¿que piensas?. Tu respuesta no se hace esperar, que te siento dentro de mí. Se que se lee soñador. No temas te dije, es cierto, un poco, pero es un sueño compartido, bello y compartido. Por eso me encanta y lo guardo cual tesoro, siento tu compañía así muy intensa, me dijiste, a lo que respondí, y yo la tuya. Quisiste aclarar, no se si por temor o más con la confianza propia de ti y que es otra de las cosas que me encanta de ti: tampoco creo que sea tan irreal el asunto. Tampoco así, te respondí, y lo sostengo, dentro de todo hay mucho de real en lo que inspiras en mi. El equilibrio entre ambos es hermoso, me dijiste, y ahora te digo yo, además de real e intensa es suave y persistente es como un aroma que me gusta, puedo recordarlo con facilidad con la misma intensidad que cuando lo percibí por primera vez y cada vez que lo recuerdo esa sensación me acompaña por mucho tiempo…
