La casa del Mercuriano

November 27, 2006

Descubierto

Filed under: Personal, Escritos

Mi intención ya no es un secreto, eso creo. Mi boca y mi cabeza quisieron ocultarla, pero mi loco corazón se alió con mis ojos y mis manos y me delataron. Mis ojos no pudieron ocultar su deseo de seguir a los tuyos, de seguir cada uno de tus movimientos, de ver en la misma dirección que tú. Mis manos no resistieron el tenerte tan cerca y no poder acariciarte. No poder cuidar de ti. Mi voz no quiso pronunciar palabra alguna pero mis labios se encargaron de decirte con un beso en apariencia inocente lo que siento. Si, un inonfesivo beso en la frente que estremeció mi alma y llevo hasta la tuya lo que me haces sentir, dejando al descubierto al tonto de mi corazón.
Se que lo sabes, creo que ya lo intuías cuando entraste al sitio en el que no encontramos. Pero ahora el que no sabe soy yo. No se si quieres atreverte a darme la oportunidad de sanar tu maltrecho corazón. Te mueves tan bien el silencio que usas para defenderte que no se leerte. Dame un señal…

November 21, 2006

Larga noche de insomnio

Filed under: Escritos

Larga noche de insomnio, muy larga, aunque no lo suficiente para dejar de pensar en ti. Enciendo todas las luces de mi casa en un intento por ahuyentar el fantasma de tu recuerdo. Vuelvo a apagarlas s in saber que busco en la oscuridad, quizás el sabor de tus escurridizos y prohibidos labios, quizás la amargura reiterada de tu ausencia.

Nada es suficiente. Todo sobra. ¿Dónde estoy?. ¿Dónde estás?. ¿Qué eres?. ¿Qué soy para ti?. En medio de una infructuosa búsqueda de respuestas se repite tu ausente presencia, esa que desea lo que no soy, a quien no soy. Preguntas a destiempo, respuestas no deseadas. Quizás deba huir para acercarme a ti. Quizás deba ser más yo para que quieras estar más cerca de mí. Quizás solo deba esperar por el fin de la destrucción iniciada por otro para empezar a construir un nosotros carente de certezas.

Quizás…

November 14, 2006

Y aqui voy…

Filed under: Personal

La puerta se abrió de pronto, cuando menos lo esperaba. Cuando la conciencia me había convertido en su victima obligando a mi alma a llenarse de silencios autoimpuestos. Y me encontre de frente con tus ojos color caramelo. Con esa mirada llena de preguntas, llena de esa soledad acompañada que tanto duele y de la que quiero sacarte. Con una boca que sin pronunciar palabras me atrajo hacia ti. Pero ya no quiero ser solo el hombro en que te apoyas. Lo quiero todo, absolutamente todo de ti. Y heme aquí lanzándome al vacío con los ojos bien abiertos, de la única forma que conozco para resolver los asuntos del corazón, con toda la intensidad de la que soy capaz, poniéndo el alma, el corazón y hasta lo que no tengo en ello. Voy tras tu maltrecho corazón con un corazón aún más golpeado. Arriesgándome, arriesgándolo todo por enésima vez, arriesgándo todo por ti, aqui voy…

November 8, 2006

Despacio

Filed under: Escritos

Despacio, muy despacio. Como el niño que aprende a caminar. Así quiero caminar hacia ti y así como el se deja caer con absoluta confianza en los brazos de su madre asi quiero caer en los tuyos.
Despacio, muy despacio. Como cae la miel. Así quiero acercarme a tus labios y así como la miel endulza la boca que la prueba quiero endulzar mi boca con el sabor de la tuya.
Despacio, muy despacio. Como quien se acerca a un las matemáticas por primera vez. Así quiero acercarme a ti y tal como el buen profesor descubre los misterios de los números a los fascinados alumnos así quiero descubrir tus misterios y aumentar la fascinación que produces en mí.
Despacio, muy despacio. Como quien come algo que le gusta deleitándose y descubriendo en cada nuevo bocado todo un mundo de sabores. Así quiero comer tu cuerpo y deleitarme descubriendo nuevos sabores y sensaciones.

Si. No tengo prisa. Contigo no. Para ti no.

¿Caminamos a ese ritmo?…






















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