Y aqui voy…
La puerta se abrió de pronto, cuando menos lo esperaba. Cuando la conciencia me había convertido en su victima obligando a mi alma a llenarse de silencios autoimpuestos. Y me encontre de frente con tus ojos color caramelo. Con esa mirada llena de preguntas, llena de esa soledad acompañada que tanto duele y de la que quiero sacarte. Con una boca que sin pronunciar palabras me atrajo hacia ti. Pero ya no quiero ser solo el hombro en que te apoyas. Lo quiero todo, absolutamente todo de ti. Y heme aquí lanzándome al vacío con los ojos bien abiertos, de la única forma que conozco para resolver los asuntos del corazón, con toda la intensidad de la que soy capaz, poniéndo el alma, el corazón y hasta lo que no tengo en ello. Voy tras tu maltrecho corazón con un corazón aún más golpeado. Arriesgándome, arriesgándolo todo por enésima vez, arriesgándo todo por ti, aqui voy…
