Descubierto
Mi intención ya no es un secreto, eso creo. Mi boca y mi cabeza quisieron ocultarla, pero mi loco corazón se alió con mis ojos y mis manos y me delataron. Mis ojos no pudieron ocultar su deseo de seguir a los tuyos, de seguir cada uno de tus movimientos, de ver en la misma dirección que tú. Mis manos no resistieron el tenerte tan cerca y no poder acariciarte. No poder cuidar de ti. Mi voz no quiso pronunciar palabra alguna pero mis labios se encargaron de decirte con un beso en apariencia inocente lo que siento. Si, un inonfesivo beso en la frente que estremeció mi alma y llevo hasta la tuya lo que me haces sentir, dejando al descubierto al tonto de mi corazón.
Se que lo sabes, creo que ya lo intuías cuando entraste al sitio en el que no encontramos. Pero ahora el que no sabe soy yo. No se si quieres atreverte a darme la oportunidad de sanar tu maltrecho corazón. Te mueves tan bien el silencio que usas para defenderte que no se leerte. Dame un señal…
