Descubierto
Mi intención ya no es un secreto, eso creo. Mi boca y mi cabeza quisieron ocultarla, pero mi loco corazón se alió con mis ojos y mis manos y me delataron. Mis ojos no pudieron ocultar su deseo de seguir a los tuyos, de seguir cada uno de tus movimientos, de ver en la misma dirección que tú. Mis manos no resistieron el tenerte tan cerca y no poder acariciarte. No poder cuidar de ti. Mi voz no quiso pronunciar palabra alguna pero mis labios se encargaron de decirte con un beso en apariencia inocente lo que siento. Si, un inonfesivo beso en la frente que estremeció mi alma y llevo hasta la tuya lo que me haces sentir, dejando al descubierto al tonto de mi corazón.
Se que lo sabes, creo que ya lo intuías cuando entraste al sitio en el que no encontramos. Pero ahora el que no sabe soy yo. No se si quieres atreverte a darme la oportunidad de sanar tu maltrecho corazón. Te mueves tan bien el silencio que usas para defenderte que no se leerte. Dame un señal…

Ahora me siento vulnerable, expuesta, indefensa y pusilánime. Ahora me siento desnuda. Ahora me siento agobiada, por si fuera poco, por el tormento de querer saber si siente lo mismo que yo y al mismo tiempo me entierra en lo profundo de un abismo la posibilidad de que no sea como espero.
Esto me corre por las venas. No puedo creer lo que leo. No puede ser la misma historia!
También espero una señal aunque no sepa qué voy a hacer con ella.
Beso celeste…
Comment by Celeste — November 28, 2006 @ 03:23 pm
Hola Mercuriano!, un placer haberte tenido de visita por mi blog, más cuando acababa de publicar el post. Ciertamente pareciera que nos hubiésemos puesto de acuerdo para hablar de lo mismo: el querer controlar un sentimiento, el querer esconderlo.
Me encantó este escrito, me sentí identificada, y también contenta, ¿sabes?, porque me doy cuenta de que aún existen hombres que son capaces de sentir verdaderamente.
Saludos, y a partir de hoy te anexo entre “mis confidentes”.
Comment by Ella — November 30, 2006 @ 01:48 pm
A veces es hora de arriesgar… me recordaste cuando me dio un mareo profundo el primer beso a la persona que me amaba, sólo sucede cuando dar gracias a Dios es lo único que sigue al momento.
Comment by whisper — December 12, 2006 @ 011:20 am