Duraznos
Una peligrosa adicción a los duraznos fue una de las muchas cosas buenas que me quedaron del tiempo que compartimos. Duraznos en cualquier presentación. En mermelada que me recuerda lo empalagosa que solías ser en ocasiones. Al natural con su piel de terciopelo que me recuerda las excursiones por tu cuerpo decubriendo los secretos de tu piel en medio del frenesí del primer amor. Cada vez que tengo uno en mis manos todo un mundo de recuerdos me invade y una sonrisa se dibuja en mi rostro cuando mi loca imaginación se da a la tarea de reconstruir esos recuerdos y armar nuevas fantasias en las que me pierdo entre las curvaturas de tu cuerpo y el bamboleo de tus caderas al que siempre ha resultado dificil resistirse.
Pero ya no hay regreso. El destino o mi inmadurez, o ambos quisieron llevarnos por otro camino y ahora solo somos amigos, de los buenos, de los entrañables, pero eso no quita que de vez en cuando siga siendo victima de mi obsesión por los duraznos y del placer de recordarte, de recordarnos en aquellos momentos de dulce locura.
Por todo lo vivido y lo actual gracias…

Hay pieles que como el durazno te regalan una caricia cuando las tocas y no viceversa… por fin me cargó su página amigo.
Un abrazo.
Comment by whisper — January 22, 2007 @ 06:47 pm
Qué bello post Mercuriano. Parece mentira como una simple fruta o cualquier objeto nos puede hacer recordar a la persona amada. Excelente si uno pudiera vivir para siempre de los recuerdos, sumergirse en ellos y obviar la realidad.
Recibe un abrazo.
Comment by Ella — January 26, 2007 @ 08:42 am
Ah… Los duraznos… Mi fruta preferida… el sabor… esa mezcla dulce y ácida acompañado de esa… suavidad… La fruta prohibida seguramente debió ser un durazno…
Saludos Caballero Extraterrestre!
Comment by Veronika — January 30, 2007 @ 01:16 pm
hola hace poco descubri tu pagina y realmente me parece estraordinaria la forma como describes la manera como cada dia la soledad se hace mas familiar en nuestras vidas y en como la gente te deja con ella y no se da cuenta. a veces estamos con tanta gente al rededor pero nos sentimos tan solos por dentro. a veces la gente cree que solamente con estar un instante con uno le esta llenando y no es asi. a veces una esta en un lugar con 1.000 y desea estar con una sola persona, y esa persona no desea estar con nosotros.
me encanto tu escritura sobre el durazno y realmente para mi eres una persona extremadamente espectacular. soy fans de tus letras
un abrazo
Comment by rossy — March 8, 2007 @ 03:44 pm