La casa del Mercuriano

May 30, 2007

De espalda al río

Filed under: Escritos

Me siento de espaldas a la ventana. Hoy no quiero ver al río. Ese que ha sido testigo silencioso de toda mi vida. Ese que en otros momentos me ha brindado la certeza de que siempre se llega al mar, a pesar de lo largo de la trayectoria. Ese del que he aprendido que muchos grandes barcos van y vienen a través de su curso pero siempre necesitan de un pequeño pero muy fuerte remolcador y de la pericia de su capitán para llegar al puerto. Hay demasiado espacio en ese paisaje, demasiada libertad, demasiada vida. Libertad y vida que no tengo. El recorrido se me ha hecho largo y oscuro. Muy larga la búsqueda de un mar al que en muchas ocasiones me ha parecido otear en la distancia para luego darme cuenta que es solo la corriente de otro río que quiso cruzarse con la mía y terminó siguiendo su propio destino. No sin antes dejar en mi esa sensación de río revuelto que no me agrada en lo absoluto. Hoy no me convencen los argumentos del río en cuanto a la existencia del mar. Me siento atrapado, represado, restringido. Me siento de espaldas al río.

May 16, 2007

Siento

Filed under: Personal, Escritos

A veces mi alma se silencia gritando por compañía; mi cuerpo se agota buscando el calor de otro en la ausencia, mis ojos lloran buscando una mirada perdida. Recorro caminos que no llevan a ninguna parte. Me pierdo entre multitudes ocultando emociones que me gustaría gritar y sintiéndome ahogado en rutinas. Siento que no soy. Siento que no estas.

May 4, 2007

Declaraciones…

Filed under: Escritos

No sabía como decirte que me gustas. Se me ocurrió preguntarle a un amigo que es ingeniero mecánico y me dijo que te dijera que cada vez que estas cerca de mi experimento una falla estructural en mis rodillas lo incapacita mi movilidad impidiéndome acercarme a ti. Le pregunte a una amiga sicopedagoga y me dijo que te dijera que una rara especie de dislexia se apodera de mi acabando con mi capacidad lingüística haciéndome incapaz de articular palabra alguna cuando estas frente a mi. Acudí a un amigo médico y me recomendó decirte que cuando coincidimos en el mismo espacio mi músculo cardiaco es víctima de una extraña afección que lo sumerge en un ciclo de bradicardias y taticardias sucesivas haciendo que mi corazón se sienta en una montaña rusa. Un amigo dedicado a las tecnologías de la información me dijo que te dijera que tu presencia es el disparado para un virus informático que ocasiona un ataque de denegación de servicios en el servidor de mi cabeza ocasionando que solo pueda prestar atención a lo que tiene que ver contigo.

Para decirlo en palabras sencillas cuando te veo el corazón se me acelera, las rodillas me fallan, no se que decir y las ideas me faltan. Ahora me pregunto como sería mejor decírtelo.






















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